El correo masivo no solicitado ha demostrado su potencia
comercializadora, según sus defensores.
Afirman los defensores del correo no solicitados que si existe la
señal abierta de canales de televisión, y en medio
de un programa, sin siquiera consultar al televidente, cada canal
emite publicidad, de la misma manera actúan los mensajes
de correo no solicitados en esta red abierta de comunicación.
Una forma similar de la denominada prensa gratuita, avisos publicitarios
que llegan a los ciudadanos, ya sea con los estados de cuenta
bancarios o a la misma casa con el ejemplar de su diario preferido.
Alberto Schreiber, un asesor e instructor en técnicas
para la administración de correo electrónico masivo,
que reside en Argentina, argumenta a favor de los mensajes de
correo no solicitados que está en desacuerdo con la doble
moral que “define como ‘correo basura’ al e-mail
no solicitado, cuando la sociedad de libre mercado siempre ha
defendido y utilizado formas masivas de comunicación no
requeridas como la publicidad, y las diversas invitaciones no
solicitadas que, reglamentadas, forman parte legítima de
la vida social y económica.
En otro de los puntos afirma que desde hace casi una década
se viene previniendo que el aumento del correo electrónico
masivo publicitario causaría inconvenientes en los servidores
y a los usuarios; sin embargo, las compañías de
internet han omitido resolverlo canalizando este medio de difusión,
aunque sí han invertido en alta tecnología para
bloquearlo, y en publicidad para condenarlo.
Según Schreiberm, el e-comerce (comercio electrónico)
está reconociendo que su centro está en el e-mail
masivo no solicitado y de esto hoy dan testimonio numerosas compañías
reconocidas en todo el mundo que utilizan marketing directo.
Finalmente, los defensores de los mensajes de correo no solicitados
afirman que el correo masivo no solicitado posibilita el desarrollo
de microemprendedores y pequeñas empresas.